¿Cómo no admirar tu puro resplandor?
Pequeña estrella que habita en soledad;
eres luz de luna, refugio del dolor,
brillando invicta en la inmensidad.
Alumbras el mar, a veces perverso,
siendo la guía del alma inocente;
consuelo sagrado de este universo
para el agobiado que sufre en su mente.
Eres faro eterno, maravilla del cielo,
un reflejo hermoso que ilumina el corazón;
aunque estés lejos, eres mi consuelo,
mi estrella solitaria, mi luz y mi razón.
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Autor:
GEORGE .B. SAINT, (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 20 de marzo de 2026 a las 13:33
- Categoría: Reflexión
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