¿Cómo no admirar tu puro resplandor?
Pequeña estrella que habita en soledad;
eres luz de luna, refugio del dolor,
brillando invicta en la inmensidad.
Alumbras el mar, a veces perverso,
siendo la guía del alma inocente;
consuelo sagrado de este universo
para el agobiado que sufre en su mente.
Eres faro eterno, maravilla del cielo,
un reflejo hermoso que ilumina el corazón;
aunque estés lejos, eres mi consuelo,
mi estrella solitaria, mi luz y mi razón.