No me detendré,
no mientras el recuerdo arda
como fuego lento en la memoria,
no mientras esas caderas
dancen en mi mente
con ese vaivén que desarma el tiempo.
Tal vez fue sutil,
un instante perdido entre lo cotidiano,
algo que el mundo llamaría pequeño,
pero en mí
se volvió infinito.
Porque hay quien siente distinto,
quien convierte un roce en universo,
quien guarda en la piel
lo que otros dejan ir sin nombre.
Y yo…
yo quiero volver a ese punto exacto
donde lo invisible se hizo tangible,
donde la seducción no pedía permiso
y el deseo hablaba en silencio.
No habrá prisa,
ni promesas vacías,
solo el lenguaje del cuerpo
aprendiendo a decir lo que calla.
Y dejaré que mis intentos hablen,
que mis manos traduzcan lo que arde,
que el instante decida por nosotros…
como aquella vez
en que sin saberlo
todo empezó.
-
Autor:
R. (
Offline) - Publicado: 20 de marzo de 2026 a las 10:07
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 40
- Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa, Salvador Santoyo Sánchez, Sergio Alejandro Cortéz, MISHA lg, Mauro Enrique Lopez Z., Mª Pilar Luna Calvo, JuanDumBass

Offline)
Comentarios1
Tus balles estrofas siembran tus preciados versos estimado R
Saludos afectuosos desde España
El Hombre de la Rosa
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.