R.

No me detendré

No me detendré,

no mientras el recuerdo arda

como fuego lento en la memoria,

no mientras esas caderas

dancen en mi mente

con ese vaivén que desarma el tiempo.

Tal vez fue sutil,

un instante perdido entre lo cotidiano,

algo que el mundo llamaría pequeño,

pero en mí

se volvió infinito.

Porque hay quien siente distinto,

quien convierte un roce en universo,

quien guarda en la piel

lo que otros dejan ir sin nombre.

Y yo…

yo quiero volver a ese punto exacto

donde lo invisible se hizo tangible,

donde la seducción no pedía permiso

y el deseo hablaba en silencio.

No habrá prisa,

ni promesas vacías,

solo el lenguaje del cuerpo

aprendiendo a decir lo que calla.

Y dejaré que mis intentos hablen,

que mis manos traduzcan lo que arde,

que el instante decida por nosotros…

como aquella vez

en que sin saberlo

todo empezó.