En una tarde de verano,
mirando el horizonte
que me hablaba de lejos,
con su voz calmada y sonora
arrullaba mi alma,
llevándola a lo más profundo
de aquella montaña.
Los ríos corrían fuertes y veloces,
los peces nadaban libres,
y los pájaros entonaban su canto,
llenando el aire de vida y encanto.
Allí comprendí el sentido del momento:
que la paz no se busca,
se encuentra en el silencio del viento,
en el murmullo del río
y en el latido lento del tiempo.
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Autor:
johan esteban restrepo uran (
Offline) - Publicado: 20 de marzo de 2026 a las 07:53
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 41
- Usuarios favoritos de este poema: Salva45, Antonio Pais, Antonio_cuello, El Hombre de la Rosa, Salvador Santoyo Sánchez, Sergio Alejandro Cortéz, Mauro Enrique Lopez Z., Gianella (G.V.E.) 🌹, pani, racsonando, antonio cuervo

Offline)
Comentarios1
Tus balles estrofas siembran tus preciados versos estimado Esteban
Saludos afectuosos desde España
El Hombre de la Rosa
Mil gracias mi idea es deleitar al lector saludos desde Colombia
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