El portaaviones avanza. Dicen que van a proteger.
Él recuerda a su madre, el pan, el trigo recién cosechado. Mira sus manos: no parecen hechas para matar.
Al otro lado del mundo hay hombres que no conoce. También tienen familia.
Un avión despega.
Entonces entiende: ni el petróleo, ni todo el dinero del mundo explican por qué debe disparar.
Y por primera vez, obedecer le parece traición.
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026
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Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 20 de marzo de 2026 a las 06:15
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
- En colecciones: RELATOS.

Offline)
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