Tu mirada me desarma
con el dulce eco de tu voz,
Me llamas en la alborada.,
y mi voluntad se rinde
al primer beso de tu boca.
Mujer de mis encantos
tú me das la fortaleza
recorres con tus finas caricias
todo mi cuerpo y tocas mi alma entera.
Y yo., como tú fiel amante,
siempre te espero con ansias.
Nos encontramos aquel día
de manera inocente y seductora,
con un roce de manos que provocan,
nos vamos reconociendo
en nuestro idilio para una entrega.
Con tu llegada y cada caricia embelesada
te abrazo para hacerte sentir mujer,
y decirte que nunca más estarás sola,
que veré por ti toda una eternidad.
En un abrazo contamos las estrellas,
te apoyas en mí pecho un instante,
y siento tu aliento cálido y constante
que me dice sin palabras.,
que eres mía ese momento y nada más.
Nuestro amor se hace manifiesto
somos dos seres que eligen amarse sin permisos
dejando en una entrega en primavera
el más hermoso torbellino
de todo aquello que sentimos.
-
Autor:
LUIS GRANADILLO RODRIGUEZ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 20 de marzo de 2026 a las 00:52
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.