LUIS GRANADILLO RODRIGUEZ

DOS AMANTES EN PRIMAVERA

Tu mirada me desarma

con el dulce eco de tu voz,

Me llamas en la alborada.,

y mi voluntad se rinde

al primer beso de tu boca.

 

Mujer de mis encantos

tú me das la fortaleza

recorres con tus finas caricias

todo mi cuerpo y tocas mi alma entera.

 

Y yo., como tú fiel amante,

siempre te espero con ansias.

Nos encontramos aquel día

de manera inocente y seductora,

con un roce de manos que provocan,

nos vamos reconociendo

en nuestro idilio para una entrega.

 

Con tu llegada y cada caricia embelesada

te abrazo para hacerte sentir mujer,

y decirte que nunca más estarás sola,

que veré por ti toda una eternidad.

 

En un abrazo contamos las estrellas,

te apoyas en mí pecho un instante,

y siento tu aliento cálido y constante

que me dice sin palabras.,

que eres mía y nada más.

 

Nuestro amor se hace manifiesto

somos dos seres que eligen amarse sin permisos

dejando en una entrega en primavera

el más hermoso torbellino

de todo aquello que sentimos

después de una larga espera.