Sucede que me siento como el inmortal de Borges. Busco desesperadamente la inmortalidad. Me encuentro con laberintos sin fin, con palabras místicas, con dioses penitentes y espíritus perdidos. Soy el mito injustificado. Vagabundeo por las noches en sueños delirantes. Hay un demonio que predica con números. Soy un condenado sin expediente. Tanto universo y yo tan insignificante. ¿Qué plegaria resuelve el acertijo de la vida? ¿Qué debo ofrendar y a quién? Aquí estamos en esta pecera llamada vida. Algún día nos reuniremos con Caronte. Cruzaremos el río y quizá el círculo se cierre. Mientras tanto... existo, a veces sin justificación.
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Autor:
Mil vaggio (
Offline) - Publicado: 19 de marzo de 2026 a las 23:30
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 26
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, alicia perez hernandez, El Hombre de la Rosa, Sergio Alejandro Cortéz, Mauro Enrique Lopez Z., racsonando

Offline)
Comentarios1
Tus balles estrofas siembran tus preciados versos estimado poeta y amigo El Inmortal
Saludos afectuosos desde España
El Hombre de la Rosa
Saludos hasta España, estimado hombre de la rosa. Agradecido por sus palabras, abrazo desde México.
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