Mañana, seguramente, no habrá
Gente buena ni gente mala.
Solamente gente
Desafortunadamente
Desafortunada.
Por hartazgo, desidia, desmemoria e incluso por miedo, cada vez más guardamos silencio. Sin palabras no hay narración y sin narración no hay identidad ni memoria pero sobretodo no hay espacio para la alegría.
El estilo de lo que se escribe va por fuera; la razón de lo que se piensa se queda dentro, es lo real.
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Autor:
Nkonek Almanorri (
Offline) - Publicado: 18 de marzo de 2026 a las 18:56
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 30
- Usuarios favoritos de este poema: Marcos Reyes Fuentes, Sergio Alejandro Cortéz, Dante errante, MISHA lg

Offline)
Comentarios2
LO QUE TIEMBLA ADENTRO
Lo que se guarda adentro, amigo,
no muere:
late en la sombra,
espera su grieta,
busca la mínima fisura
para hacerse voz.
Porque lo que sube a la superficie
no es estilo ni ornamento:
es la verdad desnuda
que pide temblar.
Son las pasiones enterradas —
carnales, psicológicas,
esas que uno teme nombrar—
las que abren la piel del mundo
cuando por fin se pronuncian.
Callar es fácil.
Pero escribir desde la entraña
es un acto que cambia destinos:
ahí donde tú ves desdicha,
yo veo el filo que despierta.
La palabra que nace del silencio
no busca consuelo,
busca sentido.
Y cuando emerge,
cuando se atreve,
cuando arde,
hace temblar al que la lee
y al que la escribe.
Porque vale lo que se guarda dentro,
sí,
pero solo existe de verdad
cuando se libera.
Y a veces basta un gesto,
una palabra que no se rinde,
para abrir la tierra del pecho.
Te envío un abrazo que desentierra.
Poetas somos…
Precisamente porque lo que late dentro no muere hay que sacarlo a la luz, denunciarlo y no ser cómplice, nunca, de la mentira impuesta.
Agradezco tus comentarios, gracias.
POETAS SOMOS…
Poetas somos,
los que hurgamos en la hondura,
los que no tememos al temblor
ni al silencio que arde.
Poetas somos,
los que abrimos con palabras
lo que otros dejan enterrado.
Poetas somos,
amigo,
cuando un verso —solo uno—
despierta lo que parecía perdido
y lo devuelve al mundo
con un pulso nuevo.
Un abrazo que desentierra.
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