Delirios.-

Raiza N. Jiménez E.



Sufre por ti esa, mi delirante alma.

Remanso de amor era tu presencia.

Hoy, mi ser angustiado pide calma.

Y mi abatida alma llora tu ausencia.

**-**

Ahora, me miro y no me reconozco.

Siempre fui mujer sensata y adusta.

Hoy, al oírme percibo un trato osco.

Se ha atenuado aquella mujer justa.

**-**

Me observo y solo veo una extraña.

Grave es ese fútil desconocimiento.

La cordura se convirtió una maraña.

Tal certeza, solo atrae sufrimientos.

**-**

¡La angustia es inocultable realidad.

En negar lo visible, no hay bondad!

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  • Autor: Rainajim (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 17 de marzo de 2026 a las 08:59
  • Categoría: Reflexión
  • Lecturas: 1
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