Y te vi...
cuando el sol deshilachaba sus últimas luces
sobre los tejados humedecidos con el llanto de la tarde.
Caminabas distraída bebiendo los retazos del silencio.
En las cornisas recién pintadas las golondrinas jugueteaban
unos cuantos bostezos de miel.
Te mofabas de las piruetas del mañana
y rezabas rosarios de alacranes milagrosos.
Y te vi…
entre la bruma del tiempo perdido.
Y te vi…
en los espejos del sueño vencido.
Y te vi…
cuando el recuerdo temblaba en mi voz.
Y te vi…
aunque la noche negara a los dos.
El tiempo vaciaba los almanaques de la infancia.
La adultez caminaba con su bastón de sobresaltos.
Me hice prestidigitador, aventurero,
ventrílocuo de espantos, escultor de necedades…
todo porque quería soñarte en el edredón de mis insomnios.
El tren de los recuerdos lanzó su aullido estremecedor
y nos perdimos entre las rutinarias secreciones del smog.
Y te vi…
entre la bruma del tiempo perdido.
Y te vi…
en los espejos del sueño vencido.
Y te vi…
aunque se agosten mis días.
Y te vi…
Y te vi…
Y te vi…
rompiendo el tiempo en mi voz.
Y te vi…
Y te vi…
aunque la noche nos negara a los dos.
Y te vi…
más allá del olvido…
aunque se agosten mis días.
Racsonando Ando / Oscar Arley Noreña Ríos
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Autor:
Racsonando (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 17 de marzo de 2026 a las 09:52
- Comentario del autor sobre el poema: “Y te vi” es una travesía poética entre la memoria, el tiempo y el sueño. Inspirado en la reflexión de Gaston Bachelard sobre el carácter evasivo del ser en el sueño, este poema musicalizado reconstruye la imagen de un amor que no se pierde, sino que se transforma y persiste en la conciencia. A través de una voz que oscila entre la evocación y la invocación, el hablante recorre los paisajes de la infancia, la juventud y la adultez, buscando en cada fragmento la huella de un rostro que el tiempo no ha logrado borrar. El estribillo “Y te vi…” se convierte en latido, en insistencia, en acto de resistencia contra el olvido. No es solo recuerdo: es presencia que vuelve, que insiste, que habita. Más que una canción, esta obra es un ejercicio de memoria emocional donde el amor se sitúa más allá del tiempo lineal, en ese territorio donde —como sugiere Bachelard— los sueños no repiten, sino que reinventan lo vivido.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 61
- Usuarios favoritos de este poema: Emilia🦋, Henry Alejandro Morales, Poesía Herética, Antonio Pais, Lualpri, El Hombre de la Rosa, Salva45, EmilianoDR, Sergio Alejandro Cortéz, alicia perez hernandez, La Hechicera de las Letras, Salvador Santoyo Sánchez, Éusoj Nidlaj, Llaneza, Jaime Correa, JUSTO ALDÚ, El desalmado, racsonando, Mauro Enrique Lopez Z., rosi12, leo albanell, EVOLA.RL, silvana cordobesa

Offline)
Comentarios4
Demasiado hermosa! mi apreciado poeta, gracias por compartir una obra tan hermosa en sus letras, aplausos y estrellas desde Venezuela!!
Precioso tu versar estimado poeta y amigo Racsonando
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Que buena travesía poética amigo.
Me ha gustado muchísimo.
Cordial saludo.
La he leído varias veces y no sé ni por donde comenzar para comentarte. Je, jej.
Las imágenes son ricas y a veces intensas —la tarde, el tren, el smog—, lo que crea una atmósfera nostálgica y algo cargada. En conjunto, deja la impresión de un amor que persiste en la memoria, incluso cuando la realidad ya lo ha negado.
Saludos
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