Fingen y se callan ante el intendente,
Fingen y se callan ante la gente,
Fingen y se callan ante el Dios Sublime,
¡Fingen y se callan ante sus amigos!
Y mienten sin piedad, nada los detiene,
Ni siquiera lo evidente,
Ni siquiera la memoria
De a quien ya engañaron previamente,
Ni la razón, tan austera,
Para ellos es regla,
O el común sentido, norma.
En fin, ya nada me sorprende,
He visto rastreras sabandijas
Hacerse los señores
Con mi billetera,
Y en mi presencia ante otros
Hacerse autocumplidos,
Y al otro día, débil y derrotado,
Venir a pedirme leche,
O que les entregue mi cuarto:
Para ellos lo quieren.
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Autor:
Juan Peón (
Online) - Publicado: 16 de marzo de 2026 a las 21:52
- Comentario del autor sobre el poema: Vivo en un pueblo paliolítico del interior del monte chaqueño donde las reglas salen de la pija del intendente, Vivo habiendo sido estafado, perseguido y atacado por sus lacayos. Ahora quieren mi cuarto.
- Categoría: Sociopolítico
- Lecturas: 1

Online)
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