Una de mis costillas usó el pintor
para asestar su perfecta maniobra;
para esbozar en el rocío
su mayor obra de arte
Obra que brota y florece,
que se vuelve experiencia y heridas;
que sangra, que sufre y propicia la vida.
Obra enmarcada en mi sonrisa,
la misma que me causa verla.
Óleo que a brochazos parte en dos el día.
Una de mis costillas, tan simples e imperfectas,
usó el pintor para hacer
su mayor obra de arte.
-
Autor:
Ian Tejeda (
Offline) - Publicado: 16 de marzo de 2026 a las 21:32
- Comentario del autor sobre el poema: Un tanto urgente, crudo y con una musa difusa escapándose por el horizonte. Sin embargo, necesario.
- CategorĂa: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. RegĂstrate aquĂ o si ya estás registrad@, logueate aquĂ.