Tengo una tenaz labor que no debo olvidar.
Perdón papá, sé muy bien lo que hago.
Los albores y resplandores del arte y las letras me socorren y fluyen.
Son mis anhelantes arterias.
Las hojas de los árboles también tienen arterias.
Lejos está de mí el aceite y la máquina que me preceden hereditariamente.
Prefiero más bien heredar la valentia y el coraje turgente,
y ser el ébano macizo que preceda a mis porvenires que no llegaré a presenciar.
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Autor:
el bardo (
Online) - Publicado: 16 de marzo de 2026 a las 01:48
- Categoría: Sin clasificar
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