A un pueblo arribé como enseñante
De maestro en mi juventud equívoca;
Mi vista vislumbra imagen que evoca
Flor de lucero de pétalo amante.
¿Fue flechazo, pasión, libido, cante…
Que obnubilo aquella difícil época;
Toda magia fue demasiado poca
Para ensalzar su belleza excitante.
No fui yo el conquistador de esa perla,
Sino el embrujo fue de su presencia
Y encantos pudieron con mi orgullo.
El virus de la duda al pretenderla
Me invadió que toda la querencia
No era amor cierto sino simple arrullo.
El amor tántrico fue a protegerla
Y dejarla libre para su ausencia.
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Autor:
esteal38 (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de marzo de 2026 a las 09:44
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 24
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z., Sergio Alejandro Cortéz, El desalmado

Offline)
Comentarios1
Un hermoso poema has escrito para nuestro deleite estimado poeta y amigo Alejandro
Saludos desde España
El Hombre de la Rosa
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