Al mirar el cielo difuminado:
con el negro y azul...
salpicaduras de estrellas
regadas por el entorno.
Deleitando su contorno
a los que observan.
Una estrella fugaz
pasa muy deprisa,
tan rápido como el parpadeo.
Y, antes que se aleje más,
pido un deseo.
Hice tal petición, que la vida,
me concedió el honor
de poder conocerte.
No había mirado
lo hermosa que es la vida.
Pero todo fue en vano:
me diste alas
y luego me las cortaste.
Solo fuiste un deseo.
En una ocasión:
tuve la ambición
de besarte tiernamente.
Abrazarte de frente.
Solo fuiste un deseo.
Te compuse versos:
ni yo mismo sabía
de dónde provenía
esa lluvia de poesía.
Escribí cartas de flores
con líneas de colores,
principalmente de azul.
Porque del cielo llegó
dicha inspiración de ilusión.
Solo fuiste un deseo.
Deseé acariciar tu pelo.
Pero me duele que seas ajena
y no te pueda hablar:
no te pueda amar.
Más de una vez; te soñaba,
y tuve el deseo bestial
de despertarme cada mañana,
y lo primero que viera:
fuera tu rostro angelical
y tu sonrisa celestial.
Solo fuiste un deseo.
Le pedí, a aquella luz
que me cruzara contigo.
Pero tan solo fue un deseo
que no floreció,
que nunca progresó.
Que jamás existió.
Fuiste mis ganas de serlo todo,
y al final... nunca fuiste nada.
✒️♥️🇲🇽🇲🇽♥️✒️
Marco Díaz.
Villahermosa, Tabasco; México.
✒️♥️🇲🇽🇲🇽♥️✒️
-
Autor:
Marco Díaz (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de marzo de 2026 a las 00:02
- Comentario del autor sobre el poema: El poema lo escribí cuando tenía 17 años.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.