Arteaga (con mi amigo caro)

Jose Hugo Rubio River

Vuelves, hijo de la argoma y la tormenta,

a este cuerpo de piedra que te nombra.

Aquí donde el aire es memoria y cuentas

de un collar de siglos que el tiempo eslabona.

 

Bebe otra vez de mí, que no se agota

la leche fría de mis manantiales.

Apoya en mi regazo la derrota

y el mapa de tus besos y tus males.

 

Duerme. La tarde es cómplice y cobija

con luz de oro tu piel recién nacida.

Yo guardaré el secreto, la sortija

que un día te dio amor y hoy te da herida.

 

Ella está aquí, en el viento que resigue

la curva de los cerros, en la umbría,

en el olor del tomillo que persigue

tu recuerdo en la luz de este día.

 

Bajo los robles, donde el mundo acaba

y empieza lo sagrado del desierto,

te espera. Y yo, que soy la tierra brava,

os fundo en un abrazo, por fin cierto.

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Un hermoso poema has escrito para nuestro deleite estimado poeta y amigo José
    Saludos desde España
    El Hombre de la Rosa

    • Jose Hugo Rubio River

      Un abrazo fuerte y bendiciones.
      Gracias siempre es un aliento sus palabras para mantenernos en esta trinchera algo empolvada pero necesaria la vida del ser humano.



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.