... y tus manos recorrieron en mí, el camino,
peregrina me volví al seguirte.
Dulces huellas atemporales en mi piel;
el mapa para volver a casa.
Con tu ruta; cielo y tierra se funden en mi ser,
ríos fuera de cauce, mares desbocados.
Cuando me pierdo, tú me encuentras,
señales que el tiempo nos recuerda
que juntos somos un norte eterno.
@Carme Folch, 2026
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Autor:
Carme Folch (
Online) - Publicado: 14 de marzo de 2026 a las 08:10
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 0

Online)
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