Soñaré que no te espero para siempre
que un día por la tarde me sorprendes
y beses mis dedos, aunque yo tenga mis manos vacías.
Vendrás entonces a buscarme, sin preguntar en dónde vivo o con quien estoy, saldrás por la mañana y como quien me conoce, podrás encontrarme.
Soñaré que estás aquí, aún cuando yo no lo he pedido, me darás un suave beso para reconocernos de nuevo.
Sentiré un alivio, si tus ojos son sinceros, caerán lagrimitas de mis nubes, como una llovizna acompañada de una brisa que roza en una cumbre.
-
Autor:
Vega (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 14 de marzo de 2026 a las 04:25
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.