Loresita

Siempre espero

Soñaré que no te espero para siempre 

que un día por la tarde me sorprendes 

y beses mis dedos, aunque yo tenga mis manos vacías.

Vendrás entonces a buscarme, sin preguntar en dónde vivo o con quien estoy, saldrás por la mañana y como quien me conoce, podrás encontrarme. 

Soñaré que estás aquí, aún cuando yo no lo he pedido, me darás un suave beso para reconocernos de nuevo.

Sentiré un alivio, si tus ojos son sinceros, caerán lagrimitas de mis nubes, como una llovizna acompañada de una brisa que roza en una cumbre.