La linda mujer que el sol refleja,
brillante como un cristal pulido.
Te he llamado.
No te vayas,
hermosa y gloriosa.
Ven con tu calor
y dale brillo a mi ciudad.
No te calles.
No silencies el eco
de tu canto triste.
Oye, hermosa luz,
tú que siempre reverberas
en un hilo de recuerdos nítidos,
te quiero siempre
reposando en esta nube de algodón.
Por un minuto más,
deja que el frío te toque
y, por favor,
incéndiame los huesos.
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Autor:
Tanuska (
Online) - Publicado: 13 de marzo de 2026 a las 09:37
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema habla de la idea de una presencia o figura que no existe del todo pero que insiste en ser real. La figura de una mujer que sigue conociéndose en lo profundo, intentando coexistir con su niña interior. Y al final como un gesto amable una trata de recordarle a la otra que no debe apagarse hasta volverse tangible.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Online)
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