Cuando descubrí cómo poner fin a mis mañanas, entendí lo finito que hay del paso al más allá.
Entonces, comencé a evaluar las opciones vitales que aún me quedaban y valían la pena.
Desgraciadamente, mi sensibilidad y autopercepción nunca ayudaron.
El amor creí que llegaría, así como las ganas de poder sobrellevar una vida que todavía sigo inventando.
Siendo siempre una segunda opción, siendo alguien que no sé si soy, siendo alguien que nunca conecta del todo con su exterior.
Entonces, llegué a la conclusión de que podría irme en una semana, si quisiera.
Sigo sin entender tantas cosas y a la vez percibo todo con tanta intensidad, como si las energías quedaran pegadas a las mías. Percibo todo del otro y no lo puedo controlar.
Quisiera reconstruirme internamente para poder apreciar bien las cosas de la vida. El sentido se dispersa cada vez más, ojalá siguiera acá. No me destruyas más.
-
Autor:
Macaa (
Offline) - Publicado: 12 de marzo de 2026 a las 17:03
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 50
- Usuarios favoritos de este poema: El desalmado, alicia perez hernandez, WandaAngel, César C. Barrau, Mauro Enrique Lopez Z., Salvador Santoyo Sánchez, Mª Pilar Luna Calvo, JUSTO ALDÚ

Offline)
Comentarios2
Honesto ejercicio testimonial.
Muchas gracias por leerme!
El sentido se dispersa...
En un solo enunciado se encuentra la clave de todo el texto. La mente resuelve de formas infinitas.
En mi opinión, que se disperse el sentido tiene muchas consecuencias, entre ellas, un grado ilimitado de sentido de la libertad, lo que produce un diálogo con todo y uno mismo, con cada cosa y cada detalle, sobre todo si se trata de un sentido disperso pero persistente. Es decir, tal cosa sigue dentro y a la vez se manifiesta en todo. Por intuir diría que se trata de uno de los tres sentidos de los que habla Viktor Frankl en su obra más famosa. El primero no sería, pues se trata de un objetivo vital, tras leer atentamente parece que la ambición se ha extinguido y que los objetivos personales carecen de valor más allá de lo instantáneo y fugaz, algo que en mi mundo resulta muy gratificante, mucho más que todo lo planificado, lo que resultó en victoria y los numerosos fracasos de los que tanto he crecido y se ha nutrido mi mente. Los objetivos, según Frankl, ayudan mucho, pero no son sentidos esenciales como los otros dos que indica su hipótesis: el amor y el sufrimiento. Cualquiera de esos dos, así disperso, diría que produce una sensación de estar en todas partes, en concreto en el amor (puro reconocimiento) sintiendo el ser aquí y allá, en eso y en aquello, en cada fenómeno y a la vez dentro, como una especie de orquesta que no discute ni una nota, todo es armonía: donación simbiótica; en el caso del sufrimiento... Vaya! Puede que resulte en lo mismo? En fin, resulta intrigante y despierta reflexiones profundas. Saludos!
Gracias por tu respuesta. Nunca leí a Víctor Frankl, lo tendré en cuenta para indagar más en eso!
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.