No nació del silencio, sino del estruendo,
de una mente que es selva, relámpago y mar.
Beth camina descalza con su cuerpo ardiendo,
usando las llamas para aprender a cantar.
Hay un monstruo que a veces le apaga los ojos,
un invierno que habita en su sangre de blues,
pero ella recoge sus propios despojos
y los vuelve canciones, y envuelve en luces.
Es la mujer entera que no oculta el tajo,
que muestra la grieta sin miedo al qué dirán;
su voz es el grito que viene de abajo,
donde las verdades más puras están.
No hay armadura, solo piel y piano,
una guerrera que aceptó su tempestad.
Su gloria no es el éxito lejano,
sino haber vencido a su propia oscuridad.
Una catarsis eléctrica donde el dolor más profundo se transforma en un rugido de liberación y supervivencia.
-
Autor:
Leoness (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 11 de marzo de 2026 a las 11:02
- Categoría: Amor
- Lecturas: 14
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, El Hombre de la Rosa, Salvador Santoyo Sánchez, WandaAngel, Salva45, Mauro Enrique Lopez Z., El desalmado

Offline)
Comentarios1
La genialidad alumbra tus bellas letras
Saludos desde España
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.