Leoness

Alquimia y abismo de Beth Hard

No nació del silencio, sino del estruendo,

de una mente que es selva, relámpago y mar.

Beth camina descalza con su cuerpo ardiendo,

usando las llamas para aprender a cantar.

 

Hay un monstruo que a veces le apaga los ojos,

un invierno que habita en su sangre de blues,

pero ella recoge sus propios despojos

y los vuelve canciones, y envuelve en luces.

 

Es la mujer entera que no oculta el tajo,

que muestra la grieta sin miedo al qué dirán;

su voz es el grito que viene de abajo,

donde las verdades más puras están.

 

No hay armadura, solo piel y piano,

una guerrera que aceptó su tempestad.

Su gloria no es el éxito lejano,

sino haber vencido a su propia oscuridad.


Una catarsis eléctrica donde el dolor más profundo se transforma en un rugido de liberación y supervivencia.