Me ensimismas. Llegas al cielo.
Ser corpóreo y a la vez etéreo.
Tu mirada toca almas,
tus palabras endulzan la escucha
de quienes al oído murmuras.
Poeta eterno, hombre de bien
Vivir sin seguirte, no puedo
Acude a mi llamada tú también.
Zurces corazones rotos
llenas almas vacías y huecas.
Endurece mi niño en mi ser de piedra.
En este loco mundo de guerra;
dolor general, rabia, impotencia y pena
¿Dónde estás? No hay paz que devuelva
las almas perdidas en esta miseria.
Tú, bruto, mírate al espejo si puedes
libéranos, desata nuestras cadenas;
la estupidez humana, ¿hasta dónde llega?
@Carme Folch, 2026
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Autor:
Carme Folch (
Offline) - Publicado: 11 de marzo de 2026 a las 10:05
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 32
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Poesía Herética, El Hombre de la Rosa, Salvador Santoyo Sánchez, El desalmado, alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z., Gonzalo Márquez Pedregal, JoseAn100, racsonando, Sergio Alejandro Cortéz, Mª Pilar Luna Calvo

Offline)
Comentarios1
La genialidad alumbra tus bellas letras
Saludos desde España
Muchas gracias. Saludos desde España también
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