Carme Folch

EN SÍ MISMO

Me ensimismas. Llegas al cielo.

Ser corpóreo y a la vez etéreo.

Tu mirada toca almas,

tus palabras endulzan la escucha

de quienes al oído murmuras.

Poeta eterno, hombre de bien

Vivir sin seguirte, no puedo

Acude a mi llamada tú también.

Zurces corazones rotos 

llenas almas vacías y huecas.

Endurece mi niño en mi ser de piedra.

En este loco mundo de guerra;

dolor general, rabia, impotencia y pena

¿Dónde estás? No hay paz que devuelva

las almas perdidas en esta miseria.

Tú, bruto, mírate al espejo si puedes

libéranos, desata nuestras cadenas;

la estupidez humana, ¿hasta dónde llega?

 

@Carme Folch, 2026