Desenvainó su espada y la puso contra su cuerpo,
sintió el filo y vio reflejado el firmamento.
Como las estrellas solitarias, aún muertas,
siguen brillando en el oscuro cielo.
Pensó en la muerte, la sintió recorrer sus nervios,
le estremeció el temple, y como no fallaron sus dedos,
la sangre goteaba, pero no apagaba sus pensamientos.
-
Autor:
Alejandra Aguilar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de marzo de 2026 a las 03:37
- Categoría: Triste
- Lecturas: 34
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Lualpri, Antonio Pais, Poesía Herética, Mauro Enrique Lopez Z., Salvador Santoyo Sánchez, El Hombre de la Rosa, rosi12, Mª Pilar Luna Calvo, Sergio Alejandro Cortéz
- En colecciones: Octubre.

Offline)
Comentarios2
Muy buen poema.
Saludos poetisa Alejandra Aguilar
Genial tu hermosa forma de versar estimada poetisa y amiga Alejandra
Recibe un abrazo de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.