Si no eres el amor de mi vida,
diré que me equivoqué de vida,
pero no de amor.
Cada uno tomó su camino,
pero ambos sabían, destino divino,
que serían el final feliz
de algún libro aún por escribir.
¿Y cómo sabré si esto es amor,
si antes te veía en mi futuro mejor,
y ahora no imagino a alguien que hable
con la frialdad del sur,
que me obligue a pensar cada palabra,
y me mate el ardor de su sequedad?
¿Cuándo te volviste así?
Si hace unos ayeres eras distinto,
me tratabas con cariño,
¿qué fue lo que pasó?
¿Quién es tu nuevo amor,
tu nueva ocupación,
tu misteriosa alguien?
¿A quién debo mis celos?
¿O simplemente no existe nadie
y tú decidiste cambiar?
No entiendo, no entiendo,
deseo entender qué pasó,
por qué eres tan frío…
Pero al final comprendí:
jamás seremos uno.
Y aun así, aunque duela,
aunque tu hielo me hiera,
sigo buscándote en cada rincón,
porque estoy ciega de amor.
Ciega de ti, de lo que fuimos,
ciega de un sueño que ya no es mío,
pero que aún late en mi corazón.
-
Autor:
Hora celeste (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de marzo de 2026 a las 01:33
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 14
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, alicia perez hernandez, **~EMYZAG~**, Lualpri, Poesía Herética, Mauro Enrique Lopez Z., El Hombre de la Rosa

Offline)
Comentarios1
Genial tu hermosa forma de versar estimado poeta y amigo
Recibe un abrazo de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.