Zoily Anamilé De la Cruz Zuna

Ciega de amor

Si no eres el amor de mi vida,

diré que me equivoqué de vida,

pero no de amor.

 

Cada uno tomó su camino,

pero ambos sabían, destino divino,

que serían el final feliz

de algún libro aún por escribir.

 

¿Y cómo sabré si esto es amor,

si antes te veía en mi futuro mejor,

y ahora no imagino a alguien que hable

con la frialdad del sur,

que me obligue a pensar cada palabra,

y me mate el ardor de su sequedad?

 

¿Cuándo te volviste así?

Si hace unos ayeres eras distinto,

me tratabas con cariño,

¿qué fue lo que pasó?

¿Quién es tu nuevo amor,

tu nueva ocupación,

tu misteriosa alguien?

¿A quién debo mis celos?

¿O simplemente no existe nadie

y tú decidiste cambiar?

 

No entiendo, no entiendo,

deseo entender qué pasó,

por qué eres tan frío…

 

Pero al final comprendí:

jamás seremos uno.

 

Y aun así, aunque duela,

aunque tu hielo me hiera,

sigo buscándote en cada rincón,

porque estoy ciega de amor.

 

Ciega de ti, de lo que fuimos,

ciega de un sueño que ya no es mío,

pero que aún late en mi corazón.