Una tormenta teñida de rojo,
de pétalos marchitos y llanto sagrado;
el dolor me tomó como su despojo
en un invierno largo y desolado.
Fue difícil de comprender y de aceptar,
sufrí en el silencio de una soledad gris;
pero entre las ruinas volví a buscar
la raíz que me hiciera de nuevo feliz.
Hoy logro salvar a mi niño interior,
a ese que aún tiene nobleza y fe;
recupero mi brillo, mi luz y mi amor,
y con paso firme, me pongo de pie
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Autor:
GEORGE .B. SAINT, (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 9 de marzo de 2026 a las 21:02
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 50
- Usuarios favoritos de este poema: WandaAngel, Sierdi, Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez, alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z., El Hombre de la Rosa, kiry, EmilianoDR

Offline)
Comentarios1
Genial tu hermosa forma de versar estimado poeta y amigo George
Recibe un abrazo de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
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