Trípsoneto, Toda vida. Es un viaje contado tres veces ( Tres sonetos en una misma voz)

Antonio Miguel Reyes

I. El Paso por mi Vida (Soneto)

 

Creyéndome señor y buscavida

y dueño de aquel tiempo por vivir,

haragán que, con prisas de infeliz,

ultrajara el estigma de mi vida.

 

Paseé la niñez, “alma perdida”;

dejé mi juventud sin un sentir,

de adulto, no recuerdo qué decir

y veo en mi vejez esta partida.

 

Exánime, de cuerpo bien presente,

emparejo en la fosa el desconsuelo

con la estela ilustrada de mi mente.

 

Transmito al pergamino desde el suelo:

“que la pena y tristeza no se siente”

mi deseo es llevarlo en mi alto vuelo.

 

 

II. La Respuesta (Soneto)

 

No fuiste, caminante, un alma herida,

ni un náufrago sin rumbo en su existir;

la culpa que hoy te empeñas en vestir

no borra lo ganado en la partida.

 

Tu infancia fue raíz, jamás perdida,

tu juventud, un modo de latir;

y el tiempo que hoy no logras definir

también sostuvo el pulso de tu vida.

 

Si escribes desde el polvo, yo te leo:

la pena no es la dueña de tu frente,

ni el foso es el final de tu deseo.

 

Quede en tu pergamino, firmemente,

que aun roto por el mundo deletreo:

¡tu mente fue una lámpara viviente!

 

 

III. La Concordia (Soneto)

 

No hay vida que se cuente sin quebranto,

ni senda que no deje algún desvío;

lo escrito en pergamino, aunque sombrío,

también sostiene el pulso de tu canto.

 

Tu duelo es luz que nace desde el llanto,

tu culpa es solo el eco del vacío;

solo es juicio que pones, tan tardío,

que vuelve en esta réplica de encanto.

 

fuiste hombre que en su afán se desbordaba,

y fuiste lo que fuiste, sin más trampa:

quien cae sí, de nuevo se levanta.

 

Y así, entre lo que duele y lo que alaba,

tu historia al fin descansa en una estampa

donde sombra a la luz, poco la aguanta.

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  • Autor: Antonio Miguel Reyes (Online Online)
  • Publicado: 8 de marzo de 2026 a las 07:31
  • Comentario del autor sobre el poema: Toda vida es un viaje contado tres veces: primero desde la herida, luego desde la respuesta, y al fin desde la concordia. Estos tres sonetos trazan ese arco: la mirada que se reprocha, la que se reconcilia y la que finalmente comprende.\r\n\r\n No son tres voces distintas, sino un mismo espíritu que se reconoce en sus etapas, que se lee a sí mismo desde la distancia y que, al hacerlo, encuentra una forma de paz.\r\nEste trípsoneto es, así, un diálogo íntimo entre el hombre que fue, el que se juzga y el que aprende a perdonarse.\r\n\r\nDedicatoria:\r\n A quienes cargan con su historia como quien sostiene un cuenco lleno de agua: temiendo derramarla, sin saber que también pueden beber de ella.\r\nA quienes se juzgaron con dureza y, aun así, siguieron caminando.\r\nA quienes buscan, en silencio, un modo de reconciliarse con lo vivido.\r\nA la vida, que siempre vuelve a hablarnos cuando por fin dejamos de huir de nosotros mismos.\r\n\r\n\r\n
  • Categoría: Reflexión
  • Lecturas: 3
  • Usuarios favoritos de este poema: Lualpri
  • En colecciones: Trípsonetos.
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