Mírame…
antes que el polvo calle mi nombre.
Mírame antes que la noche cierre sus manos sobre el día,
antes que el viento se lleve la última brasa de mi voz.
Mírame ahora,
que aún respira la memoria bajo la piel cansada de esta tierra.
Porque la tierra recuerda cada paso y cada herida,
cada surco abierto en silencio.
Y aunque el tiempo quiera cubrirlo todo,
hay semillas que esperan debajo del olvido.
Cuando mi tierra vuelva,
cuando vuelva y labre.
Cuando mi tierra vuelva,
y mi voz se alce.
Vendrá la lluvia mansa sobre los campos dormidos,
y el barro guardará nuestros nombres.
Volverá el canto antiguo que nadie pudo apagar,
como raíz profunda bajo la piedra.
Cuando mi tierra vuelva,
cuando vuelva y labre.
Cuando mi tierra vuelva,
y mi voz se alce.
Cuando mi tierra vuelva…
y mi voz se alce.
volverán los caminos
que la memoria abre.
Racsonando Ando / Oscar Arley Noreña Ríos.
-
Autor:
Racsonando (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 8 de marzo de 2026 a las 00:18
- Comentario del autor sobre el poema: “Cuando mi tierra vuelva” es un poema que nace de la memoria profunda de la tierra y de la voz que se niega a desaparecer. En sus versos, la palabra convoca una mirada urgente: un llamado a reconocer lo que aún vive bajo el polvo del tiempo, en los surcos de la historia y en las heridas que la tierra guarda. El poema se abre con una invocación íntima —“Mírame…”—, casi como un susurro que pide ser escuchado antes de que el silencio cubra el nombre y la memoria. Desde allí se despliega una reflexión sobre la persistencia: la tierra recuerda, los pasos dejan huella, y aun cuando el tiempo intente cubrirlo todo, permanecen semillas ocultas bajo el olvido. Musicalizado en un tono cercano al canto latinoamericano de raíz, el poema adquiere la forma de un canto de esperanza y resistencia. El estribillo —“Cuando mi tierra vuelva, cuando vuelva y labre”— introduce la imagen del renacer: la tierra que vuelve a ser trabajada, la voz que vuelve a levantarse. Es una metáfora del retorno de la vida, de la palabra y de la dignidad colectiva. En sus estrofas finales, la lluvia mansa, los campos dormidos y el canto antiguo que regresa evocan la fuerza de lo que permanece. Nada desaparece del todo cuando la memoria sigue viva. Así, el poema concluye con una promesa: cuando la tierra vuelva, también volverán los caminos que la memoria abre. Más que un lamento, “Cuando mi tierra vuelva” es un canto de raíz y de futuro: la afirmación de que la voz humana, unida a la tierra que la sostiene, siempre encuentra la manera de levantarse nuevamente.
- Categoría: Sociopolítico
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.