Mírame…
antes que el polvo calle mi nombre.
Mírame antes que la noche cierre sus manos sobre el día,
antes que el viento se lleve la última brasa de mi voz.
Mírame ahora,
que aún respira la memoria bajo la piel cansada de esta tierra.
Porque la tierra recuerda cada paso y cada herida,
cada surco abierto en silencio.
Y aunque el tiempo quiera cubrirlo todo,
hay semillas que esperan debajo del olvido.
Cuando mi tierra vuelva,
cuando vuelva y labre.
Cuando mi tierra vuelva,
y mi voz se alce.
Vendrá la lluvia mansa sobre los campos dormidos,
y el barro guardará nuestros nombres.
Volverá el canto antiguo que nadie pudo apagar,
como raíz profunda bajo la piedra.
Cuando mi tierra vuelva,
cuando vuelva y labre.
Cuando mi tierra vuelva,
y mi voz se alce.
Cuando mi tierra vuelva…
y mi voz se alce.
volverán los caminos
que la memoria abre.
Racsonando Ando / Oscar Arley Noreña Ríos.