¿HAY COSA MÁS PRECISA QUE EL DINERO?
(soneto)
En este mundo todo material,
resulta imprescindible, necesario;
no escapa ni del signo monetario
el mismo Dios, supuesto espiritual.
El orbe gira en torno del metal,
abrigo y alimento del almario;
la vida es un camino pecuniario,
que sigue allende el propio funeral.
Hay quienes, esfumada su riqueza,
prefieren el suicidio a la pobreza;
incluso el andrajoso limosnero,
que pena va sembrando por la calle
–de interna soledad oscuro valle–,
mendiga por un poco de dinero.
sábado, 9 de octubre de 2021

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.