UNA MAÑANA DE OCTUBRE
con olor a canela
y mandarinas
los niños jugando
que corrían
llevando pajaritos
en sus manitas.
Y yo que
sonreía y sonreía
me volví niño
y junto con ellos
corría que corría.
Imaginamos cometas
y redes que cazaban
mariposas.
Trepamos a los árboles
nos acunamos
a sus ramas
que como brazos
nos levantaban
y nos arruyaban
con ese vientesito
fresquesito
que-corre-y-que-corre.
Nos columpiamos al ocaso
y juntos como pequeños cómplices:
juramos volver otra mañana de Octubre.
-
Autor:
Mario (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 6 de marzo de 2026 a las 18:53
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.