CAMINO A CUENCA
Sierras mucho menores
se levantan a mitad del camino
en dirección a Cuenca, a la sierra
abrupta, monumental, la fortaleza rocosa.
Son montañas intermedias
con prados de color verde pajizo
entre dos masas de pinos,
o de color verde amarillo.
Fue elegido el mes de junio,
para salir de excursión
y también fin de semana,
un mes lleno de
radiantes horas
y de insólitos panoramas,
benigno en cuanto a su clima.
Con muy escasos recursos,
un grupo de aventureros
más bien prudentes que audaces
salimos ya por la tarde y, por la noche,
ya pisamos tierra alta,
un prado extenso y muy verde
que se perdía de vista, y un perro grande,
fogoso, que desde allá, a lo lejos,
se aceraba y se nos venía encima
como una colina blanca,
que avanzaba a grandes saltos,
poderoso pero torpe,
y que guardó aquella noche
nuestra tienda de campaña.
Un lago de la alta sierra
brilla más porque
¿porque está cerca del cielo
y libre de interferencias?
¿No será porque estas aguas
son más puras y quedan cerca
del astro rey en su cénit, y rodeadas de prados
de color verde jugoso?
Morenos, barbilampiños,
a quienes no nos gustaba
doblegarnos bajo el peso
de una luz tan imponente,
de un brillo tan permanente,
las cosas que sucedieron
suenan a cuento fantástico,
a proeza sobrehumana
por montes desperdigados
y asfixiados por el prado
tras una extensa jornada.
Gaspar Jover Polo
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Autor:
gaspar jover polo (
Offline) - Publicado: 6 de marzo de 2026 a las 05:55
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 21
- Usuarios favoritos de este poema: Lourdes Aguilar, El Hombre de la Rosa, El desalmado, Antonio Pais, Eduardo Rolon, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z., Sergio Alejandro Cortéz

Offline)
Comentarios1
Genial versar estimado poeta y amigo Gaspar
Recibe un abrazo desde España
El Hombre de la Rosa
Gracias. compañero.
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