La luna está dormida
en los brazos de la noche.
Se te ve bien ese broche,
también tu cadenilla.
Con ver tus labios
he quedado asombrado.
Ya estoy soñando:
desperté en el espacio.
Pensé que había muerto.
No sé si estoy vivo:
o sigo en el delirio...
de estar contigo.
No te he besado:
pero escribo versos.
Versos tan diversos
que has guardado.
Ese vestido de seda
se te ve de lo mejor.
Te quiero pintar con mi amor.
Tú haces que me pierda.
La luna ha despertado
con los versos que escribo.
Surgió un imprevisto,
pero se ha levantado.
La bella almidonada:
sale de su cueva.
Esta en espera
de una llegada.
Acompañada, la bella,
ve a dos enamorados:
dos almas que son gitanos.
Sonríe, la buena estrella.
Luego, ve a una pareja:
él le dedica poesías,
líneas de melodías.
En el agua su amor refleja.
Ve, a un hombre sincero
entregando su corazón:
regalándolo sin razón,
aunque no tenga dinero.
El dinero no lo es todo.
El sentimiento puro
se vive mejor, sin apuro
de tenerlo todo.
La joven luna escucha:
ve que viene un jinete.
Él viene del este,
y al verlo, se deslumbra.
El extraño se acerca,
y, al verla a ella
se la lleva a la bella...
y luego la besa.
De ahí nace un romance,
un amor de primavera,
un fruto de vida eterna:
que no va a marchitarse.
✒️♥️🇲🇽🇲🇽♥️✒️
Marco Díaz.
Villahermosa, Tabasco; México.
✒️♥️🇲🇽🇲🇽♥️✒️
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Autor:
Marco Díaz (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 6 de marzo de 2026 a las 00:02
- Comentario del autor sobre el poema: El poema lo escribí cuando tenía 17 años.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: William26🫶

Offline)
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