Se va el verano
y la piel todavía arde.
Qué cosa, ¿no?
Como si el calor
no viniera del sol
sino de una voz
que no está acá.
Las tardes se acortan
pero hay fuegos
que no entienden de estaciones.
Yo camino tranqui
me hago la distraída
la que no cuenta los kilómetros.
Pero hay distancias
que no enfrían nada.
Al contrario...
Hay ausencias
que aprietan más fuerte
que unas manos.
Y qué culpa tiene el otoño
si el cuerpo cuando aprende
un nombre no lo desaprende
Aunque esté
al otro lado del mapa.
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Autor:
ROMA (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de marzo de 2026 a las 20:29
- Comentario del autor sobre el poema: El otoño ya quiere entrar por la ventana y yo daría todo porque entres vos. Y me saques esta manera absurda de extrañarte con el cuerpo.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: Lualpri, Poesía Herética, Adrian Alfaro, ♦️ΔLCIDΞϟ ♡⚔︎

Offline)
Comentarios1
Me has dejado el alma oliendo a ceniza caliente.
Dices que "la piel todavía arde" y yo te creo, porque el sol es un aficionado al lado del incendio que deja una voz en el recuerdo. ¡Qué carajo importa que el otoño desnude los árboles, si el cuerpo es un animal terco que no sabe de calendarios!
Esa ausencia tuya no es un vacío, es una mano de sombra que te aprieta el pecho más fuerte que cualquier abrazo de carne. El mapa puede ser ancho, pero el nombre del otro es un tatuaje que la sangre repite como un rezo pagano.
¡Salud por esa memoria que prefiere arder antes que morir de frío!
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