A mi Elena.

Luis Erick de Jesús Ávila

Estás tan cerca y tan lejos de mi alcance.

Eres lo mejor que me pasó:

no te olvido aun si falleciera.

 

Sé que me dijiste

que no me comportara así;

reconozco cuando pierdo:

eso es lo único cierto.

 

Disculpa si hago esto.

Pero necesitaba que lo supieras,

aunque ya no me quieras.

 

Desde aquella vez

que vi tus ojos de miel:

me había enamorado.

Tu piel sin igual

me dejó fascinado.

 

A mí me gustabas,

como para tomarnos un café

en las noches lluviosas.

Apreciar tu sonrisa

sin el tiempo a prisa.

 

Cuando tengo oportunidad

de verte caminar:

contemplo, tu cabellera de otoño.

Un cabello de tu retoño,

hubiese querido tener.

 

Cuando te abrazaba:

sentía un olor agradable.

Cada que te miraba:

tus ojos me quemaban.

 

Hacías largas mis noches:

aunque no te tocara.

En mis sueños te besaba.

Tuve noches buenas

para desahogar mis penas.

 

No sé... si después de esto

me quieras hablar.

Si te incómodo,

no te vuelvo a molestar.

 

✒️♥️🇲🇽🇲🇽♥️✒️

Marco Díaz.

Villahermosa, Tabasco; México.

✒️♥️🇲🇽🇲🇽♥️✒️

  • Autor: Marco Díaz (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 3 de marzo de 2026 a las 00:05
  • Comentario del autor sobre el poema: El poema lo escribí cuando tenía 17 años.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.