Piedra pequeña

José Bayón Garcinuño

Las grandes piedras talladas,

perfectamente cortadas,

arrancadas de su principio y esencia,

robadas a la cantera,

son bloques esculpidos

para la nada.

Sin una piedra pequeña

son belleza sin sentido.

Nada se hace espacio

sin ese pequeño canto

nacido de los desechos, 

recuperado y trabajado

en cuatro golpes,

con precisión de diamante

para un espacio y un vacío.

No hay catedral ni hay iglesia,

no hay ni puente ni acueducto,

no hay ni torre ni castillo,

sin la pieza clave que cierra el arco.

 

Algunas veces la pieza necesaria,

la que justifica las horas de trabajo

echadas sobre un puzle incompleto,

la que más deseamos

porque no encontramos,

la que no nos perdonaremos

nunca haber perdido.

Algunas veces es la única

que no viene en nuestra caja.

 

Por eso supongo

que la redención de condena

a nuestra raza humana,

que la llave de abrir el Paraíso,

que la razón de que tengamos

cuerpo y alma,

que lo único que justifica

nuestra mala cabeza,

que la medicina a todo lo nuestro,

estará escondida en algo pequeño, 

en alguna menudencia

que no encontramos.

 

 

 

Ver métrica de este poema
  • Autor: Jobaga (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 1 de marzo de 2026 a las 16:32
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 0
  • En colecciones: La pieza que falta.
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.