Si falto es que me he ido, válido el veneno que empezó por el oído...
No me escuches irme al fondo.
No me sientas mi trastorno,
tal vez que mi invención son todos los monstruos.
Tal vez que hoy me recompongo
del desorden que hay en mi interior
tan pronto sin que yo apenas mueva un dedo.
Soporto todo agobio como mismo sé que puedo.
Tiempo para hacerlo aún tendré más luego.
Descubierto que he mi cuerpo del incierto prisionero
como solo yo ahora llego a verlo abierto
en completo su misterio, universo muy pequeño
que a veces por desprecio trato como un juego.
No hay más hondo aquí agujero
que el que creo con mi miedo a estas cosas del entorno,
similar con los recuerdos de lugares que abomino
pues ya nunca he estado en ellos bajo el yugo
de un verdugo en cada médico
cuyo tratamiento con drogas lo combino.
Vierto el hálito divino (todo encanto me es ajeno)
y vivo sin siquiera un mínimo descanso,
extranjero en cada cuarto a cuanto entro
por mi trono yo ocuparlo oportuno este momento.
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Autor:
M (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 1 de marzo de 2026 a las 07:25
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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