No busco mareas infinitas,
ni tormentas de agua desbordada,
solo el pequeño reflejo
de tu esencia quieta,
un remanso en tu piel,
un sorbo de tu mirada.
Porque a veces,
la inmensidad no sacia,
y basta una gota tuya
para ahogar todas mis dudas,
para inundar mi deseo
y convertirme en eterno navegante
de tu mínima,
pero infinita,
profundidad.
-
Autor:
R. (
Online) - Publicado: 1 de marzo de 2026 a las 00:18
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.