Marea infinita

R.

No busco mareas infinitas,

ni tormentas de agua desbordada,

solo el pequeño reflejo

de tu esencia quieta,

un remanso en tu piel,

un sorbo de tu mirada.

Porque a veces,

la inmensidad no sacia,

y basta una gota tuya

para ahogar todas mis dudas,

para inundar mi deseo

y convertirme en eterno navegante

de tu mínima,

pero infinita,

profundidad.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.