Como Lucifer, yo también caí,
no del cielo…
sino de tus brazos.
Fui un ángel imperfecto,
con errores, con miedo,
pero amaba de verdad.
Amaba sin medida,
sin reservas,
sin pensar en mi propia caída.
Y un día la luz se apagó.
Tus palabras fueron el destierro,
tu silencio, mi infierno.
El que solo sabía amar
aprendió a endurecer el alma.
Ahora soy frío.
No porque no sienta,
sino porque sentir me destruyó.
Ya no creo en el amor,
ni en promesas,
ni en futuros compartidos.
Si algún día vuelvo a enamorarme,
será con alas rotas
y el corazón blindado.
Porque el ángel que fui murió contigo,
y lo único que queda
es esta lágrima amarga,
como la de Lucifer,
cuando entendió
que amar demasiado
también es una forma de condena.
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Autor:
Israel Rocafuerte (
Online) - Publicado: 28 de febrero de 2026 a las 17:09
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema significa para mí la transformación más dolorosa de mi vida: pasar de ser alguien que solo sabía amar, aun con errores, a convertirme en una persona fría por miedo a volver a caer. Me identifico con la caída de Lucifer no por orgullo, sino por la herida de haber amado demasiado y perderlo todo. Es la confesión de que ya no creo en el amor como antes, porque lo entregué completo y lo único que regresó fue vacío.
- Categoría: Triste
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais

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