Tomé el polvo y dibujé tu retrato,
recordé el silencio, rompió el contrato
que nuestros labios alguna vez sellaron;
después de ese beso se separaron.
Ya no se volvieron a unir igual:
tú eras la azúcar y yo la sal,
sin nada más que lo diluyera;
aun así, cambiamos de alguna manera.
Solo para embonar como pareja.
Quién diría que nosotros pusimos la reja.
Tendríamos la llave para no usarla;
un día abrí la puerta, porque amarla
también es dejarla ir por su camino.
Al final, si debemos estar, el destino
nos cruzará otra vez en este mundo,
ya sea en un año, un día, un segundo.
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Autor:
Daniel RM (
Offline) - Publicado: 28 de febrero de 2026 a las 14:35
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 26
- Usuarios favoritos de este poema: MISHA lg, El Hombre de la Rosa, Daniel RM, Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z., Rafael Escobar, Melissa 94, Ricardo Castillo., Llaneza, Salva45, Poesía Herética, El desalmado

Offline)
Comentarios2
Genial tu preciada manera de edcribir estimado poeta y amigo MAKOTO
Rwecibe un abrazo de Críspulo desde España
El Hombre den la Rosa
Muchas gracias un abrazo desde México
Me gustó mucho este
Muchas gracias por tus comentarios
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