__Ellas no se rinden__

EmilianoDR

 

 __Ellas no se rinden__

 

Hay mujeres

que no hacen ruido

cuando cargan el peso del día.

 

Doblan el dolor

como se dobla una sábana:

con precisión,

sin dramatismo.

 

Nadie escribe epopeyas

sobre quien paga cuentas

con la espalda cansada.

 

Pero ellas,

calladamente,

reparan la grieta del mundo.

 

EmilioDR.
02/28/26
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios7

  • JoseAn100

    Como siempre poeta, tus poemas de lo original y lo cotidiano, me llaman la atención por la belleza en lo que parece sencillez pero es realmente facilidad expresiva. José Ángel.

  • MISHA lg

    bellas letras a quienes existen todavia en esta modernidad poeta
    gracias por compartir

    Hay mujeres
    que no hacen ruido
    cuando cargan el peso del día.

    Doblan el dolor
    como se dobla una sábana:
    con precisión,
    sin dramatismo.

    Nadie escribe epopeyas
    sobre quien paga cuentas
    con la espalda cansada.

    Pero ellas,
    calladamente,
    reparan la grieta del mundo.



    besos besos
    MISHA
    lg

  • Violeta

    Que noble poemas nos regala Emiliano , muy sentido, saludos.

  • El Hombre de la Rosa

    Genial tu preciada manera de edcribir estimado poeta y amigo EmilioDR
    Rwecibe un abrazo de Críspulo desde España
    El Hombre den la Rosa

  • Nkonek Almanorri

    Sobre su poema y en concreto a su denuncia de que "Nadie escribe epopeyas..." recuerdo que hace años el escritor y poeta canario Antonio García Ysabal - del cual hace unos días publiqué aquí un poema suyo de los Bantues del Sur de África, - me contó que recorriendo el continente africano fue testigo presencial de la guerra de Biafra, en Nigeria, guerra ésta que se provocó a conciencia desde la potencia colonizadora, Gran Bretaña y resto de países del continente bajo presencia colonial; incluso antes de la Independencia: lo que él vio, me contó, fue cómo antes de que estallara aquella guerra genocida los blancos europeos obligaban a las mujeres agricultoras a ejercer trabajos forzados de campo para generar producción alimenticia para la población europea mientras la nativa moría de hambre; también vio ya en pleno conflicto cómo los gobiernos europeos armaban a las distintas etnias e incluso permitían el rapto de niños para enfrentarlos en aquel conflicto. Europa y el mundo fue testigo directo de aquellas matanzas - como hoy mismo estamos siendo observadores pasivos con lo que hacen gobiernos de matones en Oriente medio -, tampoco nadie, como ahora nadie lo hace, escribió ni denunció el trabajo de aquellas mujeres con espaldas cansadas. De vuelta a Europa intentó exponer periodísticamente lo que había visto en África, lo intentó en Francia, Gran Bretaña, Alemania y España y no pudo dar fe de lo que vio porque a nadie le importaba lo que sucedía tan lejos, a nadie le importó el trabajo de aquellas mujeres que tampoco se rindieron...

  • Mª Pilar Luna Calvo

    No me imagino trabajar con un niño en la espalda, es terrible. Me gusta tu sensibilidad Emiliano.

  • Nelaery

    Así es.
    Trabajan en el campo, llegan a casa agotadas y siguen su trabajo en ella, atendiendo a su familia.
    Saludos.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.