__Ellas no se rinden__
Hay mujeres
que no hacen ruido
cuando cargan el peso del día.
Doblan el dolor
como se dobla una sábana:
con precisión,
sin dramatismo.
Nadie escribe epopeyas
sobre quien paga cuentas
con la espalda cansada.
Pero ellas,
calladamente,
reparan la grieta del mundo.
EmilioDR.
02/28/26
-
Autor:
EmilioDR (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 28 de febrero de 2026 a las 12:00
- Comentario del autor sobre el poema: Las mujeres agricultoras son un ejemplo de trabajo, Unas de las tareas mas duras, es la siembra y cosecha del arroz . He visto mujeres del campo con el lomo cansado entre el fango, en esta tarea para dar de comer a sus hijos. Respeto al trabajo de mujeres decidas y luchadoras. Saludos poetas.
- Categoría: familia
- Lecturas: 73
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, 🍷✨️ MariPD, El desalmado, JoseAn100, Lualpri, MISHA lg, Rafael Escobar, El Hombre de la Rosa, Salva45, Alexandra I, Mauro Enrique Lopez Z., rosi12, Javier Julián Enríquez, JUSTO ALDÚ, Mª Pilar Luna Calvo, David Arthur, WandaAngel, Alek Hine, Nelaery, Poesía Herética, Sergio Alejandro Cortéz
- En colecciones: Familia, Familia.

Offline)
Comentarios7
Como siempre poeta, tus poemas de lo original y lo cotidiano, me llaman la atención por la belleza en lo que parece sencillez pero es realmente facilidad expresiva. José Ángel.
bellas letras a quienes existen todavia en esta modernidad poeta
gracias por compartir
Hay mujeres
que no hacen ruido
cuando cargan el peso del día.
Doblan el dolor
como se dobla una sábana:
con precisión,
sin dramatismo.
Nadie escribe epopeyas
sobre quien paga cuentas
con la espalda cansada.
Pero ellas,
calladamente,
reparan la grieta del mundo.
besos besos
MISHA
lg
Que noble poemas nos regala Emiliano , muy sentido, saludos.
Genial tu preciada manera de edcribir estimado poeta y amigo EmilioDR
Rwecibe un abrazo de Críspulo desde España
El Hombre den la Rosa
Sobre su poema y en concreto a su denuncia de que "Nadie escribe epopeyas..." recuerdo que hace años el escritor y poeta canario Antonio García Ysabal - del cual hace unos días publiqué aquí un poema suyo de los Bantues del Sur de África, - me contó que recorriendo el continente africano fue testigo presencial de la guerra de Biafra, en Nigeria, guerra ésta que se provocó a conciencia desde la potencia colonizadora, Gran Bretaña y resto de países del continente bajo presencia colonial; incluso antes de la Independencia: lo que él vio, me contó, fue cómo antes de que estallara aquella guerra genocida los blancos europeos obligaban a las mujeres agricultoras a ejercer trabajos forzados de campo para generar producción alimenticia para la población europea mientras la nativa moría de hambre; también vio ya en pleno conflicto cómo los gobiernos europeos armaban a las distintas etnias e incluso permitían el rapto de niños para enfrentarlos en aquel conflicto. Europa y el mundo fue testigo directo de aquellas matanzas - como hoy mismo estamos siendo observadores pasivos con lo que hacen gobiernos de matones en Oriente medio -, tampoco nadie, como ahora nadie lo hace, escribió ni denunció el trabajo de aquellas mujeres con espaldas cansadas. De vuelta a Europa intentó exponer periodísticamente lo que había visto en África, lo intentó en Francia, Gran Bretaña, Alemania y España y no pudo dar fe de lo que vio porque a nadie le importaba lo que sucedía tan lejos, a nadie le importó el trabajo de aquellas mujeres que tampoco se rindieron...
No me imagino trabajar con un niño en la espalda, es terrible. Me gusta tu sensibilidad Emiliano.
Así es.
Trabajan en el campo, llegan a casa agotadas y siguen su trabajo en ella, atendiendo a su familia.
Saludos.
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