Tapa, tapón, tapita.
Mi esperanza se ha ido, y solo queda esperar que el hielo rompa el vidrio de una botella de salsa de tomate mal lavada.
Gota, gotón, gotita.
Y me enamoré de las gotas de la tormenta que caen sobre un viejo asiento recién pintado, que demuestra sus años por las goteras que desgastan ese verde esmeralda.
Hojas, y nada más.
Queda esperar no quemarme con el aceite caliente.
Que los nidos aniden en tu cabello mal cortado y sepas lo que es nadar en agua bendita.
19/03/2025
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Autor:
Simone Carvalho (
Online) - Publicado: 27 de febrero de 2026 a las 21:34
- Categoría: Sin clasificar
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