Me quedan pocas fuerzas, es verdad,
pero las tengo todas bien organizadas.
Ya no corro tras los autobuses:
dejo que se vayan con su ruido a otra parte,
convencido de que el sitio al que me llevan
está siempre aquí mismo, si me quedo quieto.
He ganado en astucia lo que perdí en reflejos.
Ahora sé que estar vivo
no era aquel estruendo de los años ochenta,
sino este modo lento de cruzar la calle
para decirte «hola»
y que el olvido se muera de impaciencia
esperando a que yo termine de quererte.
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Autor:
Jose Barrientos (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de febrero de 2026 a las 12:16
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 61
- Usuarios favoritos de este poema: Salva45, Tito Rod, Nelaery, Violeta, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z., Willie Moreno, Mª Pilar Luna Calvo, kiry, racsonando, EmilianoDR, Vientoazul, pani, Sergio Alejandro Cortéz, 🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮, Santiago Alboherna

Offline)
Comentarios1
Hermoso tu genial versar estimado poeta y amigo José Luis Barrientos León
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Abrazo entrañable desde Costa Rica
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