Un poeta Errante!! 🌺🌹🍃

ElidethAbreu

 

Un poeta Errante!!

🌺🌹🍃 

 

Nace con un hilo que vibra sin tierra
y el mundo lo arrastra en su indiferencia
cada palabra brota como violencia  
y hiere la calma que su vida encierra.

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El verso es cuchillo, fuga que aterra
camino que escapa de toda sentencia
no hay abrazo que cierre la ausencia  
ni premio que calle la verdad que cierra.
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El poeta camina en círculos rotos
le gritan las sombras que no comprende
y aun así se lanza sobre cada línea.

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Su destino no está en aplausos ni votos:  
vive donde la vida le sorprende
y muere un poco al ser hombre y poesía.

🍂
Conocí a aquel poeta errante en Montmartre, donde las escaleras parecen subir no hacia el cielo, sino hacia la memoria.

No tenía patria fija, pero sí una libreta gastada. Decía que los versos no se escriben: se padecen. Hablaba poco de sí mismo y mucho del viento que golpea las ventanas al amanecer. En sus ojos había esa mezcla de hambre y revelación que solo poseen quienes han amado más de lo prudente y perdido más de lo necesario.

Me contó que llegó siguiendo la sombra de otros nombres que alguna vez caminaron esas calles —fantasmas luminosos que aún respiran en los cafés—. Pero no buscaba gloria; buscaba una esquina donde su voz no estorbara.

Había en él una dignidad quebrada, como estatua sin pedestal. Escribía de pie, apoyado en faroles, como si temiera que sentarse fuera rendirse. Y cuando le pregunté qué esperaba del mundo, respondió:

Nada. Solo que no me impida escuchar.

Desde entonces entendí que el poeta errante no huye: escucha demasiado. Y en esa escucha perpetua se le va la vida, como una canción que nadie pidió, pero que alguien, sin saberlo, necesitaba.

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© 2026 ElidethAbreu — Todos los derechos reservados.

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Comentarios +

Comentarios5

  • Javier Julián Enríquez

    Mucha gracias, estimada amiga Elideth, por este bello soneto, que con su evocadora descripción del «poeta errante», despliega una meditación sobre la condición humana y la naturaleza de la creación poética. Una invitación a la reflexión sobre diversos aspectos de la condición humana, que incluyen la búsqueda de sentido y el poder transformador de la poesía. En este contexto, la voz poética, presenta la figura de un ser cuya existencia se caracteriza por la constante búsqueda e incesante lucha. Así, el poema, mediante una estructura precisa, transmite al lector la angustia inherente a la existencia, la fragilidad de la vida y la inevitable confrontación con la muerte. Permite afirmar que, al sumergirse en sus versos, el lector se ve confrontado con sus propias inquietudes y anhelos, sintiéndose de este modo interpelado a cuestionar su propia existencia. En su peregrinaje existencial, pues, el poeta se enfrenta a la indiferencia del mundo, a la violencia de las palabras y a la fugacidad del tiempo. Sin embargo, persiste en su empeño, impulsado por una fuerza interior que lo lleva a crear y a expresar su visión del mundo.
    Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

  • LOURDES TARRATS

    Elli, amiga querida:
    Tu poema es hermosísimo en su tristeza, revelador y profundamente conmovedor.
    Muchos artistas —poetas, pintores, soñadores— han pasado por Montmartre siguiendo las huellas de otros: Verlaine, Rimbaud, Apollinaire, Picasso… cada uno dejando su rastro, ya sea en lienzos o en palabras que a veces se lleva el viento.
    Gracias por esta joya que has escrito, que le da nueva vida al Poeta Errante.
    En el fondo, todos somos una parte de él… o de ella.

    Si, amiga Ellie,
    POETAS SOMOS...

  • JUSTO ALDÚ

    El texto traza una figura del poeta como ser herido y necesario, alguien cuya palabra nace más del desgarro que del oficio. En el poema, el verso aparece como filo y destino: no consuela, sino que revela, y esa revelación implica soledad, ausencia y una entrega que consume. La imagen del poeta que “muere un poco” al ser hombre y poesía resume con fuerza esa identidad dividida entre vivir y decir.

    La prosa posterior amplía el símbolo y lo humaniza: Montmartre se vuelve escenario de memoria y tránsito, y el poeta errante adquiere cuerpo, mirada y voz. Su libreta gastada, su forma de escribir de pie, y esa respuesta final —escuchar sin que el mundo lo impida— convierten la escena en una meditación delicada sobre la vocación poética como escucha profunda del mundo.

    En conjunto, poema y relato se complementan con armonía: uno ofrece la esencia trágica y lírica del poeta; el otro, su encarnación íntima y casi cinematográfica. El resultado es un retrato melancólico y digno de la poesía como necesidad vital más que como aspiración de gloria.

    Saludos.

  • David Arthur

    Una hermosa dedicación al gran poeta portugues, Pessoa

    Un abrazo de mi amistad Elideth
    David

  • racsonando

    Este texto presenta el retrato lírico de un poeta errante, explorando su vida como un sacrificio donde el arte se vive con dolor y desapego. A través de versos y una narrativa melancólica, se describe al escritor como un ser sin patria que habita en los márgenes de la sociedad y rechaza la fama convencional. Enfatizas que la poesía no es un logro, sino una condición inevitable que surge de la escucha atenta y el sufrimiento personal. La obra sugiere que el destino del creador es fundirse con su palabra, muriendo un poco en cada línea mientras busca verdades que el mundo ignora. Finalmente, se retrata al poeta como un testigo silencioso de la existencia, cuya única ambición es percibir los ecos de la realidad sin interferencias.
    Bendecido día.



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