Elisa, me hizo acordar de muchas formas a mi madre.
Lo vaga que podría ser vivir en una casa con un perro, que no se sacaba de paseo, ni siquiera abrir la puerta para que hiciese sus necesidades.
Se limitaba a poner pañales caninos en el suelo. Cuando vivía mi madre, ella ponía hojas de diario, en el piso, era realmente asqueroso, lo primero de ver en la mañana, ya que siempre fui la primera en levantarme.
Al lado del hogar, qué puede ser tan desagradable cuando uno recién se levanta y ver todo eso lleno de orín y defecado por el perro que si bien era pequeño de tamaño, esparcía por doquier y estaban sus heces por todo.
El pañal una vez lo recogí yo, el siguiente día, sin tener guantes hice la vista a un lado y desayuné. Luego le dije a ella que podía limpiar lo que fuese, mientras tuviera guantes, pero de otra manera ya era mucho el asco que me producía.
Era un lindo perrito, pero el hecho de tenerlo acostumbrado y mal enseñado como lo hacía mi madre, con sus dos caniches, no me traía el mejor de los recuerdos.
No, para nada. Una vez , mi madre se fue de paseo con mi padre y me quedé en su piso y todos los días me levantaba y veía inundado los diarios, porque ella había acostumbrado a que las perras hicieran sus necesidades adentro, me vino una especie de violencia y muy impotente, quise dárselas a unas mujeres del vecindario.
A lo que intervino, el que era entonces mi novio y me hizo entender que no era lo más aconsejable, porque las perras no eran mías, eran de mi madre , y si hiciese, algo así, no tendría perdón.
Ahora bien, cuando mi padre ya eran mayores. Porque eran madre e hija, las perritas..
Mi madre, había estado cantando dentro de una iglesia, porque ella les cantó muchas veces el Ave María , durante los casamientos, acompañada por el órgano y si era algún casamiento más importante acompañada por un coro.
Estando en la plaza, un niño pasó y entró a jugar con una de ellas y él le dijo : ¿Te gusta ? Sí respondió el niño es muy linda , dijo él : Bueno Si te gusta tanto ,te la puedes llevar.
Eso que ya era una perra bastante anciana, en ese momento. Nunca se lo disculpó mi madre .
Pero él , también hizo lo que quiso, en el sentido de que estaría muy harto de esa falta de inoperancia, dejadez, de tener perros mal enseñados, de no sacarlos y tener todas las necesidades dentro de la casa.
No tiene la culpa el perro, sino el amo que le tocó en suerte.
(fin)
(rosi12)
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Autor:
rosi12 (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 24 de febrero de 2026 a las 08:36
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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